jueves, 9 de febrero de 2012

Planes de futuro - Víctor Lorenzo

Después de varios intentos fallidos, el decimoctavo sapo de la mañana se convierte en un apuesto príncipe. La princesa solterona, tras unos breves momentos de confusión, queda maravillada ante la belleza del joven. El príncipe, espantado ante la fealdad de la chica. Vuelve a besarlo, con la mente ya puesta en la boda, la lista de invitados, el viaje de luna de miel, las cortinas del salón, los nombres de los niños, dos chicas y un chico le gustaría que fueran... Cuando separa los labios de su futuro esposo queda convertida en una rana. El príncipe respira aliviado y se marcha a paso ligero hacia el castillo. Silba con ímpetu para no oír cómo croa la rana, sola en la charca.


Víctor Lorenzo
Realidades para lelos

7 comentarios:

Patricia Nasello dijo...

Ah, pobrecilla
La charca hoy está imperdible

Abrazos

Mar Horno dijo...

Los príncipes siempre te dejan tirado, mejor un vasallo. Muy bueno.

Víctor dijo...

Un placer dejar uno de mis micros en esta charca, con tan buena compañía.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Me gusta esta pieza de Víctor, que reescribe el tópico.

Un abrazo

Reina dijo...

Que hijo de.... merecía segui siendo rana... jaja

Enmascarado dijo...

Es que hay veces que la realidad estresa tanto que...tapa y vámonos.
Simpático final.
Saludos.

Puck dijo...

Víctor, el placer es mio o, mejor, de la charca en la que se queda croando tu rana. Ya te digo que no estará sola jeje

Gracias a todos por chapotear y croar en la charca

croak, croak