jueves, 17 de enero de 2013

Inocencia - Inés Arias de Reyna

La rana reptó hasta la orilla. Una niña quiso salvarla: la arrojó al agua, pero la roca se interpuso. El estallido provocó fuegos artificiales verdes.

Inés Arias de Reyna
Lady Dragón

3 comentarios:

Rosa dijo...

Pobre ranita...

Besos desde el aire

Puck dijo...

Inés, qué manera tan dulce de contar una espantosa explosión ranuda
saludillos croados

Puri dijo...

La pobre ranita dejó un gran resplandor. Tristes fuegos artificiales, la belleza exige grandes sacrificios.