jueves, 1 de mayo de 2014

Filtro de amor - Susana Revuelta


Deja caer el manoseado libro de recetas sobre la mesa de la cocina y se levanta una polvareda que le hace estornudar. Se restriega la nariz y con los dedos pringosos empieza a pasar páginas: a ver, a veeer… «Encantamientos», no; «Conjuros de muerte», tampoco; «Sortilegios», mmm. ¡Ah, aquí está! «Filtros de amor». Y con una risotada se entrega a la tarea.
«Un chorretón de sangre de cabra». Vaya, con la que está cayendo ahí fuera como para salir ahora de caza. Se acerca al gato y mientras le rebana el pescuezo continúa leyendo: «dos ancas de sapo machacadas». Sí, claro, en ir hasta la charca estaba ahora mismo pensando. Y esgrimiendo el hacha secciona las patas al murciélago, que cae de cabeza al suelo.
Pese a la improvisación, el mejunje va tomando consistencia al fuego, aunque falta una cosa que nunca podrá conseguir. Tijera en mano, recorta tres rizos de su pubis, doncellas no quedan ya. Bueno, nadie se dará cuenta, ¿quién cree en brujerías?
Se atusa las greñas, oculta torpemente la verruga, barre el suelo para comprobar el estado de la escoba: hoy es el día de la entrega en palacio.

Pero aquel rey nunca conseguiría asegurar el trono.

Susana Revuelta