viernes, 19 de agosto de 2011

El humano - Montse Aguilera


Las demás impulsaban sus corpachones verde oscuro a fuerza de mover sus gruesas ancas en dirección a cualquier punto en que las patas de un insecto caído alterasen la superficie del agua. Ella, a pesar de haberse criado en la misma charca podía presumir de unas ancas generosas, torneadas en su afán de ir más allá que el resto.
Era una escaladora consumada y solía obtener sus mejores bocados en algún punto de los tallos o troncos jóvenes por los que trepaba.
Estaba segura de que era la dieta la que le daba ese precioso tono de piel verde claro.
Su excéntrica costumbre de frecuentar las alturas provocó un aumento notable en la longitud de sus saltos.
Tal vez por eso el humano de blancos cabellos empezó a dibujarla, tomando notas de todos sus movimientos entre bocado y bocado de manzana.



Montse Aguilera

9 comentarios:

Javier Domingo dijo...

Era una rana vigilada.

Un abrazo!

Rosa dijo...

Una rana de infarto...Con gráciles saltos.

Muy buena esta ranita de Montse que seguro va sentirse muy feliz en esta charca.

Besos a ambas dos desde el aire

Puck dijo...

Montse, muchas gracias por dejar a tu rana y su humano chapotear en esta charca.
croack, croack

montse dijo...

Es un placer tener mi ranita en tu charca. A ella le encanta estar aquí. Besos.

Sucede dijo...

que mona... jejeje
Abrazos!!!

Adivín Serafín dijo...

Con una rana así, ya podemos explicarnos lo gran bloguita de su amiga.

Blogsaludos

Reina dijo...

Una rana que evoluciona..... ;)

Mar Horno dijo...

Lo de la manzana me tiene mosqueada. No será Newton. Por lo de los saltos y eso. Un beso Montse, un beso Puck.

montse dijo...

Mar: Paso por aquí yveo tu comentario. La respuesta es Sí. Es Newton.
La idea surgió de una visita aquí
http://sibreve.blogspot.com/
y el anuncio de Puck buscando ranitas.

Saludos y un abrazo a todos.