jueves, 20 de octubre de 2011

El príncipe encantado - Puck

Tras el beso, desapareció saltando entre los juncos que rodean la charca de palacio mientras la princesa le miraba boquiabierta



Puck

5 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Su procesamiento de inversión a rana le permitía desaparecer cuando la princesa se ponga pesada y dejarla pensando que fué el beso lo que lo ranificó.
Vaya estratega.

Reina dijo...

Seguramente era mejor rana que príncipe... :)

Mar Horno dijo...

Esa princesa lo ha encantado de verdad. Le queda el pequeño inconveniente de que es verde y pequeño.

Rosa dijo...

Croak,croak, jeje...

Besos desde el aire

Puck dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios que dan vida a esta charca entre rana y rana
Saludillos
croak, croak