jueves, 3 de noviembre de 2011

Suministos - Alberto Flecha y Helena

Y saca del mostrador la bandeja para enseñar el género; un trozo de carne verde, no mucha, sanguinolenta, cortada al tajo de machete. Vuelan en ochos a su alrededor decenas (centenas) de moscas que brillan como brillan las pupilas del cliente. Son destellos verdes, azules, amarillos… “¿A cuánto?” “A seismil” Pues acepta; es caro pero compensa. El dependiente asiente y toma el cazamariposas más pequeño. Con un añejo movimiento de muñeca enreda decenas (centenas) de los insectos nerviosos y de allí al frasco. Se aceleran los movimientos y zumbidos. “Tenga, seismil”. Las manos de la rana que se atiernan sobre el tesoro y al rato, en la calle, mirándolos al sol. Destellos. Y esa lengua golosa que pasea de un lento latigazo por la calva.

 
Texto: Alberto Flecha. La caja de Alberto Flecha
Ilustración: Helena. Heñango

7 comentarios:

Paloma Hidalgo dijo...

Me zumban las moscas en el oído, ese toque realista me gusta. Como la luminosidad de la ilustración, que contrasta con el día gris que diviso por la ventana.
Saludos, decenas(centenas)

Rosa dijo...

Se va a dar un festín con tanta mosca, un poco caras...

Besos desde el aire

Alberto Flecha dijo...

¡Qué honor para mi rana llegar a esta charca! Muchas gracias, Puck, la rana le saluda con un atardecer de calva.

depropio dijo...

Me gustó en su día y me reafirmo. Además ese (centenas) me sigue pareciendo genial. Enhorabuena, again

Enmascarado dijo...

Muy bueno, buen festín con atracón de moscas.
Un saludo.

Puck dijo...

Fer, así me gusta, que alguien alimente a las ranas y nada de convertirlas en príncipes o cocinarlas jeje. Gracias por estar en la charca.

Y gracias a todos por vuestras palabras y chapoteos ranudos jaja

croak, croak

Anita Dinamita dijo...

Excelente, ya lo leí en la caja y ahora lo releo aquí... le queda que ni pintada a la charca, menos mal que alguien trae moscas :)
Abrazos