jueves, 2 de mayo de 2013

Otra versión feliz - David Moreno



La princesa cerró los ojos y besó con ternura al sapo: segundos después ella se convirtió para el resto de sus días en una bella rana y pasaron sus días croando de charca en charca.

David Moreno Sanz
Microseñales de Humo

3 comentarios:

Adivín Serafín dijo...

Croack, croack...

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Una pieza que nos convence de que -al fin y al cabo- de lo que se trata es de encontrar quién nos haga felices.

Un abrazo.

Puck dijo...

David, me alegro que un final feliz sea croar en la charca jeje
croak, croak