jueves, 26 de septiembre de 2013

Final feliz - Sara Lew


"Qué mejor final para un principio tan desalentador" pensó el príncipe del cuento, convertido por un beso en rana, recordando a la princesa tan poco agraciada con la que había sido obligado a casarse para garantizar el futuro del reino. 

Texto e ilustración: Sara Lew
Microrrelatos ilustrados

7 comentarios:

Clide Gremiger dijo...

Genial!!! Representa lo que ocurría en esos reinados de "conveniencias"

Anita Dinamita dijo...

Pasar al otro lado, sea cual sea el otro, siempre tiene su toque de felicidad.
Un abrazo doble

Diego Alejandro Majluff dijo...

Literalmente: "le cambió la vida un beso". ¡Un abrazo!

Victoria dijo...

Es que, nadie comenta, que al príncipe sólo se le acercaban princesas de segunda y tercera división, de ésas que el Peñafiel pone a caldo porque, el pobrecillo, buena persona, campechano (¿de qué me suena esto de campechano?), de acrisoladas virtudes y exquisitos modales, tenía una halitosis que había mandado al paro al encargado de desinfectar las cuadras reales.

Muy maja la charca, oye. Besicos desde Zaragoza.
Victoria Trigo

Miguelángel Pegarz dijo...

Todo es rebobinar. En el cuento que todo es posible claro.

Albada2 dijo...

Los cuentos hacia adelante o hacia atrás, haciendo sonreír más de una vez, por un final feliz.

Muy bueno, Sara. Un abrazo

Lunático dijo...

Ya tenía que ser fea y malaje jajaja
Que perspectiva tan sátira y cruda de la realidad ¡Y con que naturalidad se cuenta! Sorprendido, para bien, me hallo.