lunes, 24 de septiembre de 2012

Fábula charcañola IV - Enmascarado


Charcaña pedía un mesías, que sirviera de guía y salvación, que pusiera fin a la invasión.

De entre todas las ranas del lugar se buscaba a la que a la postre serviría para defender la charca de malos inversores y banqueros, que metidos a magnates, con nuestras moscas ahorradas, sin escrúpulos jugaban a ganar.

Al grito de “sin moscas ni bichitos, nos quedaremos bien sequitos”, y de “Mariano…ramón, trabaja de pulgón”, ranas, babosas y lombrices estallaban en cólera. El  sonido de la charca comenzaba a tomar decibelios, parecía que a nadie importaba y que con todo controlado, sin unidad, no habría problema ni motivo para alarmar.

Gusalgarín, Mankia, todos habían sido instruidos en las más especializadas fábricas de embutidos. 
Se buscaba a un tal Neo, al cual como tarjeta de presentación, desde Charcatrix había sido llamado a ser el elegido.

En su cometido, quedaba el control de los paraísos moscales, lugar donde todas las moscas iban a parar engordando, mientras, por aquí por todos lados nos las iban dando. 

Consignas de cambios, ya que la mayor parte de las moscas, de la charca desaparecían, los banqueros, apretaban y desahuciaban, sabiendo que era su única forma de ganar. Habían invertido mucho, dando para después quitar.

Mariano hablaba poco, había aprendido a la ropa guardar. Sin embargo quedaba claro quién evadía las moscas, en la búsqueda de altos intereses que vieran sus moscas multiplicar, y sin fisco que controlar. Generando riesgo en Charcaña y en Las Volhamas viéndolo multiplicar.

“Mariano, hermano” era el mantra de los que sus espaldas debían guardar.

“Mariano, está en tu mano” era el del resto que veían el esfuerzo siempre en el mismo lugar.

Llegaba el 15M, fecha en que todo volvería a reventar.


MORALEJA: si quieres ver tus moscas crecer, no las enseñes ni las pierdas de vista, o llegará Mariano  para llevárselas a los bancos vestido de turista.


Enmascarado
Enmascarado por amor al arte

6 comentarios:

Jerónimo dijo...

¿Quién dijo que los cuentos no eran más que fantasías sin fundamento?
Este encierra verdades como puños.
Gracias por compartirlo.

Saludos.

Rosa dijo...

Ahhhhhh ni hablar, especuladores en la charca NO!!!
Jjajjajja muy bueno Enmascarado.

Besos desde el aire

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Sátira en estado puro.

Muy bueno.

Un saludo.

Yashira dijo...

Ay enmascarado, qué buena historia has contado de Charcaña, pero bueno... ¿donde están esas ranitas luchadoras? ¿las que cada día iban ganando las moscas necesarias para alimentar a su familia y ahora ya no encuentran ni moscas?
Creo que todas esas ranas tendrán que plantearse algo más que el 15M si quieren recuperar, al menos, unas cuantas moscas para sobrevivir.

Besitos Enmascarado me ha gustado mucho tu historia, con Neo incluído para salvar la Charca.

Y saludos también a Puck, desde mi mar,

Puck dijo...

Enmascarado, no pensé que el 15M llegaría a la charca pero tú puedes con todo. Genial.

Gracias a todos por animar la charca con vuestras palabras

croak,croak

Enmascarado dijo...

Bueno, bueno...me estoy enterando ahora mismo de esta publicación. Gracias Puck y te pido disculpas, coincidió con unas mini vacaciones rurales y de desconexión total.
Doy las gracias por los comentarios -más que nunca y yo ajeno O.O -.

A todos, besos, abrazos y pellizcones en los brazos.