lunes, 17 de septiembre de 2012

Minutos de encantamiento - Ana Crespo Tudela y Beatriz Abel



Guau! Esas caderas me tienen loco. El vaiven de la seda de su falda me transporta por el arcoiris del deseo que nace entre mis piernas y trepa raudo por mi piel, destellando en mis pupilas para eclosionar en mi cerebro. Derecha izquierda, derecha izquierda, mis brazos la dirigen de delante atrás, de atrás adelante para que nuestras caderas converjan en el eje de nuestros cuerpos. El bamboleo de sus pechos y su melena marca el ritmo de esta pasión con acordes de Bossa. Sus labios entreabiertos son el imán perfecto para que mi boca juegue con su cuello, buscando la dulzura de su lengua. Solo quiero mantener su cintura entre mis manos para dar una pausa a tanto balanceo y que, por fin, nuestras miradas se encuentren y así perderme unos instantes en el azabache de sus iris. Cuando la orquesta acabe de tocar esta canción lo mejor será que nos demos la vuelta y guardemos este recuerdo anónimo para las noches del invierno que se avecina. Si alguno de los dos pronunciara una sola palabra, el hechizo se rompería y uno de los dos se convertiría en sapo.


Texto: Ana Crespo Tudela, A cuatro letras
Ilustración: Beatriz Abel, Chancharenga

6 comentarios:

Rosa dijo...

En momentos así una sola palabra puede romper el hechizo y volver al ser deseado en sapo.
Un buen baile Ana y unas ranas preciosas Beatriz.

Besos desde el aire a las tres

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Mis aplausos para Ana y Beatriz.

No sé por qué entre micro e ilustración acabó sonando en mi cabeza aquella salsa de Mecano que hablaba de las caderas de Carmela. ;-)

En lo que discrepo es en que me resulta difícil creer que después de un baile así pueda llegar a romperse ningún hechizo.

Un abrazo.

Ana Crespo Tudela dijo...

Me ha encantado danzar por tu charca; más aún teniendo a Beatriz como compañera de baile.
Gracias a los dos.
Ana

Nicolás Jarque dijo...

Con este relato Ana ha sido capaz de sacarnos todos a bailar con una pieza muy sensual.

Que no se rompa nunca el hechizo que nos convierte en escritores apasionados de las letras, por amor al arte.

Me ha gustado mucho el estreno en esta charca.

Abrazos para las dos.

Puck dijo...

Ana, mil gracias por chapotear en la charca y me alegro que te gustara la imagen de Beatriz, os encontré por separado pero creí que bailaban muy bien juntos

croak, croak

Puri dijo...

Bailar así, mirándose a los ojos, dejándose llevar. Buen enparejamiento de relato e ilustración. Besos a las tres